
Entonces, un hombre rico dijo: Hablanos del dar. Y el contesto: Dais muy poca cosa cuando dais de lo que poseeis. Cuando dais algo de vosotros mismos es cuando realmente dais. Y Que son vuestras posesiones sino cosas que atesorais por miedo a necesitarlas mañana Y que traera el mañana al perro que, demasiado previsor, entierra huesos en la arena sin huellas. Hay quienes dan poco de lo mucho que tienen y lo dan buscando el reconocimiento y su deseo oculto malogra sus regalos. Y hay quienes tienen poco y lo dan todo. Son estos los creyentes en la vida y en la magnificencia de la vida y su cofre nunca esta vacio. Hay quienes dan con alegria y esa alegria es su premio. Y hay quienes dan con dolor y ese dolor es su bautismo. Y hay quienes dan y no saben del dolor de dar, ni buscan la alegria de dar, ni dan conscientes de la virtud de dar. Dan como, en el hondo valle, da el mirto su fragancia al espacio. A traves de las manos de los que como esos son, Dios habla y, desde el fondo de sus ojos, El sonrie sobre la tierra. Es bueno dar algo cuando ha sido pedido, pero es mejor dar sin demanda, comprendiendo. Y, para la mano abierta, la busqueda de aquel que recibira es mayor goce que el dar mismo. Y hay algo, acaso, que podeis guardar? Todo lo que teneis sera dado algun dia. Dad, pues, ahora que la estacion de dar es vuestra y no de vuestros herederos. Decis a menudo: Daría, pero solo al que lo mereciera. Los arboles en vuestro huerto no dicen asi, ni lo dicen los rebaños de vuestra pradera. Ellos dan para vivir, ya que guardar es perecer. Mirad primero si vosotros mismos mereceis dar y ser un instrumento del dar. Porque, la verdad, es la vida la que da a la vida, mientras que vosotros, que os creeis dadores, no sois sino testigos. Y vosotros, los que recibis - y todos vosotros sois de ellos - no asumais el peso de la gratitud, si no quereis colocar un yugo sobre vosotros y sobre quien os da. Elevaos, mas bien, con el dador en su dar como en unas alas. Porque exagerar vuestra deuda es dudar de su generosidad, que tiene el libre corazon de la tierra como madre y a Dios como padre.
27 anos ya... imaginate, que miedo jajaja, te cuento que si Dios quiere, estamos regresando a Peru mi familia y yo el proximo Abril 2010. Ya te avisare para que si puedes nos visites y conozcas a mi hijito Juan Sebastian que ya tiene 1 ano y 7 meses. Cuidate mucho, y saludos a Zoila. Tu amiga que tambien te recuerda con mucho carino, Sandra